Ayer salí a pasear por el centro de Sevilla con unas amigas. Todo el mundo llevaba camisetas en apoyo a la selección española, bebían cerveza y vino en las calles, gritaban y enloquecían cuando sonaba el himno español y comenzaba el partido. Los bares estaban a reventar mientras los niños, inmersos en la realidad, jugaban a ser futbolitas y las niñas a ser periodistas. Me dio pavor la situación, creí estar viviendo otra época, la de los toros y Franco.
Lo comenté con mis amigas para ver qué pensaban ellas, dos de ellas se encogieron de hombros, otra compartía mi descontento. Seguimos paseando, sin rumbo fijo, no sabíamos dónde íbamos a acabar pero daba igual.
De vuelta a casa, vi muchos cartelitos pegados en las paredes de los bloques de mi barrio. No llamaban demasiado la atención por lo que mucha gente ni los habrá leído. Me acerqué, inquieta y cotilla para ver de cerca qué ponía. La situación era de lo más actual:
un desahucio ¿Cuántas veces hemos visto en la tele familias que se van a la calle por no poder pagar? Muchísimas, sin embargo, noté una rabia interna que me aceleró el flujo sanguíneo.
Subí corriendo a casa para comentárselo a mis padres ya que ellos conocen bien a la familia afectada. Le pregunté primero a mi padre y él me comentó que
se intentaría hacer algo. Imaginad mi cara, yo le respondí que
intentar hacer algo era como no intentarlo ya que si no crees con convicción lo que haces, es mejor que no lo hagas pues habrás perdido tiempo. En ese momento mi madre intervino con una sola palabra cargada de resignación:
Ya. Ese "ya" chirrió en mi mente durante toda la noche.
Hoy me he levantado más tranquila aunque sigo pensando que la mayoría de vecinos de mi barriada verán el fútbol, tranquilos sin pensar en nada,
intentarán luchar después del partido por esta familia ¿Y después? Después volverán a ver otro partido de la selección como si nada hubiera ocurrido.
Me siento un poco impotente ante la noticia y no sé qué hacer ¿Intento apoyar o no apoyo directamente? Total, la historia se volverá a repetir millones de veces más pero siempre nos quedará una frase:
Lo hemos intentado todo, pero no ha sido posible.
ASCO
Dejo aquí la noticia: Deshaucio de una familia de la barriada San Diego