martes, 1 de enero de 2013

Nuevo año


Año nuevo en la playa, ¿se puede pedir más? 
Arena mojada, conchas, el aire que silba en mi oído, el rugido de las olas haciéndome una reverencia y alguna visita de cuatro patas inesperada. Fue una buena impresión que, a mitad de mi meditación, un perro me diese un lametón. He empezado el año a las diez de la mañana con una buena vibración, sin dudas.

Ayer no hice balance del 2012, no me hizo falta pensar el último día del año todo lo que ya fui cavilando. Sin embargo, hoy he pensando en este nuevo año que se presenta listo para ser estrenado con muchos propósitos, aunque también he dejado puntos vacíos para añadir fracasos o decepciones de las que espero aprender tanto o más que de los logros y victorias. Te veré en el mismo sitio el año que viene; nos tendremos que contar, de nuevo, muchísimas cosas.
¡Aprovechad el 2013 a tope! 
Sed felices ,cuanto más, mejor!

Feliz año :)








martes, 18 de diciembre de 2012

Antes de ducharme


Me quito la ropa poco a poco, estoy muy cansada tras un duro día de facultad. El grifo sigue abierto y los cristales empiezan a empañarse debido al calor del agua. Observo mi cuerpo ante el espejo. Tengo el pelo demasiado largo, ya me cubre los pechos ¡no sé por qué a veces pienso en cortármelo!
Recorro mi figura tranquilamente, me río mientras la contemplo; a veces no puedo entender cómo he cambiado tanto... Los cristales se han terminado de empañar, el vapor se adhiere a mi piel, un pensamiento infantil me seduce y de repente ...

¡¡¡DIBUJO CARITAS CON EL DEDO EN EL ESPEJO!!!
:]
 MADRE MÍA, QUÉ PLACER

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sín


Se me han quitado las ganas de escribir,
 Casi ni leo, no por pereza 
sino porque ningún título
 llama en demasía mi atención. 

Incluso el pan últimamente me resulta insípido 
y el vino con aroma a frutos silvestres
 ya no me sacia. 

Tengo una redondez sin llenar,
 la perfección no tiene cabida en mí. 
Soy vientre de cristal expuesto a caídas, 
rompiéndome en pedacitos muy pequeños. 

Y a veces, ingenua, confundo el vacío con la nada. 
No pongo remedio. 

Me ahogo como el junco en la alberca grande,
 No hay fondo. 
Me mantengo en la superficie a duras penas. 

Expuesta otras veces al calor del desierto, 
boca sedienta y arena por todos lados. 

Ya no crece hierba por donde piso
ni florece el cerezo en primavera.

viernes, 9 de noviembre de 2012

A la luz de mi sombra

Eso es lo que eres, sin duda, luz en el camino más oscuro. Eres el rayo que ilumina cada segundo, eres quien me hace ver las cosas como son y no como yo quiero que sean. Eres mi apoyo, mi pañuelo de lágrimas amargas y también eres mi caramelo. Eres bonita por dentro y por fuera. Eres pluscuamperfecta.
Me dijiste no hace mucho tiempo "Yo siempre seré la luz en tu sombra" y no te equivocaste. Tengo suerte de tenerte a mi verita, acompañándome en cada vaivén, disfrutando y aprendiendo de ti. Eres ejemplo, mamá. 

lunes, 29 de octubre de 2012

Plan de una tarde lluviosa

De todos mis disparos, sin duda, me quedo con este. Me transmite demasiado. 
¿La máquina de escribir? Es una Olivetti 44 de 1968, pertenecía a mi abuelo.
¡Disfrutad la semana!

martes, 23 de octubre de 2012

Observo desde lejos




Hay dos manos que se aprietan con firmeza mientras el calor va traspirando en gotitas de sudor a través de la pequeña abertura que se dibuja en medio. Un beso, cargado de sentimientos, queda tatuado en la palma de la mano. Encuentras una mirada que quiere hundirse en la tuya hasta los profundos límites de la locura; en ese preciso instante, un abrazo cobra significado, ni siquiera sabes cómo expresarlo. Te falta un poco la respiración. En el refugio de sus brazos, escuchas la alegre melodía de su corazón con un ritmo acompasado y ligero como si de pronto se desbocara del júbilo. Colocas la mano izquierda sobre su pecho y la mano derecha en la espalda, él hace lo mismo. Sientes que estás unida con la única certeza de ser lo más bonito que nunca hayas podido experimentar. Hueles su cuello y una sensación de tranquilidad y amor te invade. Que se pare el tiempo, por favor, quiero seguir notando el calor de nuestros cuerpos más vivos que nunca.

lunes, 15 de octubre de 2012

No me pidas que renuncie a los pequeños placeres

Cúpula del Museo de Bellas Artes de Sevilla

Entrar en una sala demasiado grande habitada por las Inmaculadas de Murillo, pisadas tranquilas y despreocupadas van y vienen, suelo blanco y limpio. Miro hacia arriba y me asombra lo que ven mis ojos, necesito contemplar la cúpula desde otra perspectiva, como si casi la pudiese tocar. Tendida en el frío suelo descifro todas las incógnitas. Me encanta lo que veo, quiero que el tiempo se pare. La sala grande, la cúpula y yo. Solo pido eso, nada más.