jueves, 2 de mayo de 2013

Memorias


(...) Entré en su casa con vergüenza, era una situación incómoda. No conocía a ese hombre de nada; sólo habíamos intercambiado unas palabras y ahora estaba en su salón, fijándome en todos los detalles. Tenía buen gusto; las paredes eran blancas adornadas con bocetos  enmarcados de mujeres desnudas que se conjugaban con el olor a óleos frescos. Las cortinas eran marrones y el sofá naranja. Sólo había un mueble, una mesa pequeña y un caballete antiguo de decoración. Sin duda, tenía que dedicarse a la pintura. De pronto, cerró la puerta y dejó mis cosas en la entrada, yo me giré rápido porque me daba la impresión de estar siendo indiscreta observándolo todo al mínimo detalle  mientras él se divertía observándome (...)

viernes, 12 de abril de 2013

Primavera

Vuelvo por primavera a pesar de haber dicho que no volvería a publicar nunca más en este blog pero siento que este "rinconcito" es mi casa virtual donde me siento realmente a gusto, donde todo va más lento y a mi estilo. He vuelto, sí, como también volvieron las oscuras golondrinas de Bécquer ... de  eso estoy segura. Han sido dos meses muy intensos de construcción personal, de oportunidades y experiencias. Desde mediados de Febrero he tenido apenas unas horas al día para mí y ,curiosamente, me las pasaba durmiendo para recuperar fuerzas y tener las pilas puestas al siguiente día.
Todo se ha tranquilizado. Vuelvo a disfrutar de mis pequeños momentos de escritura y lectura, mis paseístos con personas que añoraba, de hacerme fotos, de soltarme la melena y decir lo que pienso y cómo lo pienso cuando lo creo oportuno.  El otro día me preguntaron "¿Cuáles han sido las mejores experiencias que has vivido en los últimos meses?" Sin duda, viajar y ser maestra en una clase con veintitres granujillas a los que quiero muchísimo.
Quién diría que han sido sólo dos meses ... ¡Pero qué dos meses más bien vividos!






sábado, 9 de febrero de 2013

Diecinueve

[...] Alimentando lluvias, caracolas 
y órganos mi dolor sin instrumento 
a las desalentadas amapolas 

daré tu corazón por alimento.
 Tanto dolor se agrupa en mi costado, 
que por doler me duele hasta el aliento. [...]

Miguel Hernández- Elegía 


martes, 1 de enero de 2013

Nuevo año


Año nuevo en la playa, ¿se puede pedir más? 
Arena mojada, conchas, el aire que silba en mi oído, el rugido de las olas haciéndome una reverencia y alguna visita de cuatro patas inesperada. Fue una buena impresión que, a mitad de mi meditación, un perro me diese un lametón. He empezado el año a las diez de la mañana con una buena vibración, sin dudas.

Ayer no hice balance del 2012, no me hizo falta pensar el último día del año todo lo que ya fui cavilando. Sin embargo, hoy he pensando en este nuevo año que se presenta listo para ser estrenado con muchos propósitos, aunque también he dejado puntos vacíos para añadir fracasos o decepciones de las que espero aprender tanto o más que de los logros y victorias. Te veré en el mismo sitio el año que viene; nos tendremos que contar, de nuevo, muchísimas cosas.
¡Aprovechad el 2013 a tope! 
Sed felices ,cuanto más, mejor!

Feliz año :)








martes, 18 de diciembre de 2012

Antes de ducharme


Me quito la ropa poco a poco, estoy muy cansada tras un duro día de facultad. El grifo sigue abierto y los cristales empiezan a empañarse debido al calor del agua. Observo mi cuerpo ante el espejo. Tengo el pelo demasiado largo, ya me cubre los pechos ¡no sé por qué a veces pienso en cortármelo!
Recorro mi figura tranquilamente, me río mientras la contemplo; a veces no puedo entender cómo he cambiado tanto... Los cristales se han terminado de empañar, el vapor se adhiere a mi piel, un pensamiento infantil me seduce y de repente ...

¡¡¡DIBUJO CARITAS CON EL DEDO EN EL ESPEJO!!!
:]
 MADRE MÍA, QUÉ PLACER

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sín


Se me han quitado las ganas de escribir,
 Casi ni leo, no por pereza 
sino porque ningún título
 llama en demasía mi atención. 

Incluso el pan últimamente me resulta insípido 
y el vino con aroma a frutos silvestres
 ya no me sacia. 

Tengo una redondez sin llenar,
 la perfección no tiene cabida en mí. 
Soy vientre de cristal expuesto a caídas, 
rompiéndome en pedacitos muy pequeños. 

Y a veces, ingenua, confundo el vacío con la nada. 
No pongo remedio. 

Me ahogo como el junco en la alberca grande,
 No hay fondo. 
Me mantengo en la superficie a duras penas. 

Expuesta otras veces al calor del desierto, 
boca sedienta y arena por todos lados. 

Ya no crece hierba por donde piso
ni florece el cerezo en primavera.